Santa Catalina

Tipo Objeto: 
Pintura
Autor: 
Guido Reni
Fecha: 
h 1606
Materia y técnica: 
Óleo sobre tela
Dimensiones: 
140 x 95,5 cm (reentelado); 103/108 x 79 cm (lienzo original)
Coleccion: 
Felipe V
Número de inventario: 
inv. 10033630
Descripcion: 

El 28 abril de 1712 se citaba entre las pinturas de los “diversi valenti Maestri esistenti nella Galleriola contigua al giardino” de la casa de Carlo Maratti (1625-1713) “Un Quadro di mezza figura grande al naturale, mano di Guido Reni rappresentante Santa Catterina con palma e rota”, incluida en el listado de los cuadros de la Colección Maratti adquiridos para Felipe V en 1722. Esta obra se ha identificado siempre con el lienzo en el Museo del Prado y toda la crítica ha considerado que el cuadro de Patrimonio Nacional no era sino una copia del anterior.

Sin embargo, se trata del lienzo procedente de la Colección Maratti correspondiente al inventario del palacio de La Granja de 1746: “Una pintura orig. en Lienzo, de mano de Guydorene que representa S.ta Cathalina Martir, con palma en la mano, y la rueda à el lado.

Antonio Ponz menciona en 1788 una Santa Catalina de Domenichino(1581-1641) en la Casita del Príncipe de El Escorial, que seguramente es la misma a la que se atribuye el número 238 en el Palacio Real de Aranjuez en 1794, donde era considerada “copia de Guido” en 1818. Se trata siempre de la pintura en examen, que en 1857 estaba en El Escorial, cuando Vicente Poleró la asignó a Reni.

La figura de santa Catalina se inspira en las medias figuras de Caravaggio (1571-1610) y en la Santa Cecilia de Rafael (1483-1520) de San Giovanni in Monte en Bolonia.

La importancia de la Santa Catalina en la colección de Felipe V e Isabel de Farnesio queda demostrada por su ubicación en la “pieza donde se dice la misa” y en el “despacho del Rey” del palacio de La Granja en 1746 y en 1774, así como por su valoración en 10 000 reales en ambos casos, una cifra muy elevada, y más si se tiene en cuenta su tamaño. Su buen estado de conservación permite apreciar detalles, como el velo alrededor de la cabeza de la santa o la cinta sobre su hombro derecho, casi perdidos en el ejemplar del Prado.

 

Fuente: Gonzalo Redín, en De Caravaggio a Bernini. Obras Maestras del Seicento Italiano en las Colecciones Reales (Catálogo de la exposición)