Valle de Cuelgamuros

  • Nota Importante

    Próximamente está prevista la apertura de sendas ecológicas en el Valle de Cuelgamuros.

    Está prohibido hacer fuego durante todo el año.

    Cómo llegar

    La puerta de entrada al Valle de Cuelgamuros se sitúa en la Carretera M-600, entre Guadarrama y San Lorenzo de El Escorial. El servicio de autobuses de la línea 660 (Autocares Herranz) constituye el medio de transporte público desde San Lorenzo de El Escorial.

  • El monte denominado Valle de Cuelgamuros, se ubica al noroeste de la Comunidad de Madrid, en el término municipal de San Lorenzo de El Escorial. Su superficie asciende a 1.365 hectáreas. La configuración geológica de este espacio ofrece enormes moles graníticas dispuestas en caprichosas formaciones. Sus cotas, inferior de 977 m y superior de 1.753 m, dan una idea de su accidentada orografía.

    Constituye tradicionalmente un espacio de laderas rocosas despobladas de vegetación, consecuencia de la sobreexplotación ganadera y los incendios. Este monte fue repoblado entre el año 1949 y el 1955 fundamentalmente con pinos y otras especies de frondosas, procedentes de diferentes regiones españolas y también autóctonas. La restricción de su acceso ha permitido que el Monte de Cuelgamuros constituya actualmente una notable reserva ecológica y biológica.

    El Valle está compuesto básicamente por una masa forestal adulta de pinar, producto de antiguas repoblaciones, que configuran un paisaje naturalizado con gran valor paisajístico y medioambiental. El desarrollo y la madurez del bosque a lo largo de estos años ha fomentado de manera espontánea la existencia de un sotobosque, permitiendo el asentamiento de una diversa comunidad de vertebrados. Esta fauna, ofrece una gran variabilidad de especies de mamíferos, aves, reptiles e invertebrados.

    Cuelgamuros presenta una gran diversidad de comunidades vegetales: pinares de pino resinero y pino silvestre, rebollares mixtos, fresnedas, cipreses y arizónicas, praderas, choperas, abedulares, alisedas y saucedas, destacando la existencia de un hayedo naturalizado, enebros, tejos centenarios o singulares alcornoques, y de paisajes: roquedos, canchales, barrancos, praderas o bosques en galería.

    Gran parte de su extensión se encuentra restringida al uso público, facilitando el asentamiento de multitud de especies animales. Esta figura de “refugio” en un entorno del macizo de la sierra madrileña confiere notables valores medioambientales a este singular entorno. La diversidad faunística de Cuelgamuros es considerable encontrándose corzos, ciervos, jabalíes, algún muflón de paso, zorros, garduñas, gatos monteses, tejones o ginetas, entre otros. Se ha constatado también la presencia de nutrias. Hay multitud de pequeñas aves insectívoras; y otras como mochuelos, arrendajos, y pájaros carpinteros. Destaca la presencia de azores, búhos reales, buitres, águilas imperiales y reales, halcones peregrinos, aguilillas calzadas, busardos ratoneros y milanos. Entre las especies de reptiles la víbora hocicuda, la culebra de escalera, la culebra bastarda, la lagartija serrana y el lagarto verdinegro. Entre los anfibios, diferentes especies de sapos, salamandras y tritones.

    Se conocen referencias a este espacio desde tiempos de la edad media, llamado entonces “Cuelga Moros”, sin duda, nombre procedente de su posición fronteriza entre la España cristiana y la musulmana durante muchos años.