Informe sobre las actuaciones en el muro de la Ría del Jardín de la Isla en el Real Sitio de Aranjuez

21/03/2018

 

La denominada “Ría” de Aranjuez constituye una canalización que separa el Palacio Real y el espacio de terreno frente a su Plaza de Armas, del Jardín de la Isla. Este jardín fue una creación de Felipe II, dirigida por Juan Bautista de Toledo, donde son fundamentales las obras hidráulicas. Dicha Ría convierte a un ramal del Tajo en navegable a su paso por el Palacio y deja a edificios y jardines protegidos de las avenidas de agua.

La anchura de esta canalización es de 30 metros, con muro a base de sillares de piedra caliza de 4,20 metros de altura y se prolonga desde la cascada de las Castañuelas hasta el extremo de la Isleta con un recorrido de 902 metros.

A la altura del denominado Patio de Pescadores, que constituye el espacio entre el ala Norte del Palacio Real y la Ría, se apreció en 2014 un cierto movimiento o deformación en el muro, que fue objeto de seguimiento técnico y topográfico por los servicios de Patrimonio Nacional. El incremento constatado a finales del año 2016 motivó la contratación de diferentes estudios y servicios para determinar las causas de esta alteración, como un estudio geotécnico, asistencia técnica para el análisis estructural y ejecución de ataguías en el comienzo de la Ría para evaluar la afección en la base del muro. Estas actuaciones se realizan a lo largo de 2017 concluyendo con el desvío del caudal de agua y el bombeo de la existente para desecar la Ría, pudiendo constatar un descalce en la base del muro.

Las valoraciones del estudio geotécnico, la realización de catas en el trasdós del muro para verificar la cimentación del Palacio, el control geométrico de las deformaciones y la situación del muro en el tramo de aproximadamente 30 metros de longitud frente al Patio de Pescadores del Palacio, se resume en el informe de la asistencia técnica de Ingeniería, fechado el 21 de febrero de 2018 en el que se trasladan las conclusiones sobre el estado del muro.

A modo de resumen, cabe indicar que el crecimiento de la vegetación ha producido la indebida canalización del agua frente al muro, lavando el terreno en su base y originando el descalce. En el cuerpo interior del muro, en la zona próxima al cauce, se origina una modificación en el punto de estabilidad, con posibles consecuencias para la cimentación del Palacio.

Para evitar el deterioro estructural, se plantea en primera instancia un acodamiento del muro mediante vigas metálicas apoyadas en los dos extremos o muros laterales de la Ría. Estos puntales metálicos de la misma dimensión que la anchura de la ría – 30 metros – conllevarán la instalación de placas, tacos, ménsulas, velas verticales de sostenimiento del muro, vigas de reparto, celosías y fijaciones.

El inicio del acodalamiento o colocación de las vigas o puntales metálicos se ha previsto para la primera semana de abril, finalizando con ello la primera fase. A esta actuación sucederá la fase de reparación propiamente dicha del muro y su situación estructural, con las conclusiones que indiquen los resultados de la monitorización y auscultación topográfica que se realiza, junto a los exámenes detenidos en el descalce del muro que se podrá realizar una vez asegurado el mismo.

De forma preventiva, los trabajos conllevarán intervenciones principales como: el relleno de hormigón en el muro y su base, las catas necesarias en su interior para conocer el estado y, en caso necesario, inyecciones de resinas expansivas, dragado y limpieza del lecho de la Ría.

Todas las actuaciones se realizan con el conocimiento y autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Aunque la Ría no constituye dominio público hidráulico, se encuentra en la zona de “policía” del Tajo.

 

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ACTUALIZACIÓN A 12 DE ABRIL DE 2018